El cuidado de las pinturas acrílicas

Hoy en día, las pinturas acrílicas forman una parte importante de las colecciones permanentes de museos y galerías. Las pinturas acrílicas para artistas fueron introducidas en los años 50 y desde entonces han dominado el mercado de las artes y manualidades. Además, la pintura acrílica ha sido aceptada por los artistas como una alternativa viable a la pintura al óleo. El comportamiento de los acrílicos como medio de pintura y sus propiedades físicas y químicas son diferentes a las de los óleos, lo cual exige directrices diferentes para el cuidado de las pinturas acrílicas. Algunos métodos tradicionales de conservación pueden ser dañinos para las pinturas acrílicas. Las características de envejecimiento de las pinturas acrílicas apenas están comenzando a ser entendidas. Actualmente, el cuidado preventivo parece ser lo mejor para las pinturas acrílicas.

Comportamiento y propiedades de las pinturas acrílicas

  • Existen dos grupos de pinturas acrílicas que se utilizan en las artes: pinturas a base de solvente y a base de agua. Las pinturas acrílicas a base de solvente, como Magna, son solubles en minerales espirituosos. Pocos artistas han usado acrílicos a base de solvente. La pintura acrílica común a base de agua y la pintura de emulsión acrílica, son solubles en agua.
  • La pintura acrílica seca no es soluble en agua. Los acrílicos secan en menos de treinta minutos. En contraste, el óleo no seca hasta después de cuarenta y ocho horas.
  • La pintura acrílica seca de una manera diferente a la pintura al óleo. La pintura
    acrílica seca por la evaporación del solvente o agua. La pintura al óleo seca por la interacción del oxígeno del aire con el aglutinante y la consiguiente evaporación del solvente.
  • Las capas de pintura acrílica no son tan duras como las capas de óleo. Las
    superficies de la capa blanda acrílica acumulan polvo y suciedad. La pintura puede inclusive, con el tiempo, fluir alrededor de las partículas, de tal modo que se incorporen en la capa misma.
  • Se añaden una gran variedad de aditivos a la pintura acrílica para lograr el resultado deseado. Como ejemplo de estos aditivos están los espesantes, los estabilizantes, los preservativos, los allanantes, los solventes coalescentes y los despumantes. Algunos de los aditivos son solubles en agua y otros en solvente.
  • Se espera que las pinturas acrílicas desarrollen grietas con mucho menos
    frecuencia que las pinturas al óleo, ya que son más flexibles y pueden soportar mayores fuerzas sin partirse. Sin embargo, también se forman grietas en las pinturas acrílicas.
  • Los acrílicos son buenos adhesivos y pueden soportar muchas veces su propio
    peso. No se debe esperar, sin embargo, que mantengan en su puesto materiales densos o estructuras que se proyectan más allá del soporte.
  • Con el tiempo, algunas pinturas acrílicas parecerían formar un velo gris en su
    superficie o desarrollar una decoloración amarilla.
  • Cuando los acrílicos se exponen a temperaturas bajo cero, se vuelven quebradizos y se parten.


Limpieza

Las pinturas acrílicas atraen y acumulan suciedad fácilmente. Las pinturas de emulsión acrílica que se usan en las artes tienen temperatura de vidrio – transición (Tg) cerca o por debajo de la temperatura ambiente. Esto significa que las capas de emulsión acrílica siempre estarán blandas a temperatura ambiente y que la superficie de la pintura coleccionará polvo y suciedad, y hasta los unirá a la capa de pintura. El problema se exacerba aún más debido a que las resinas acrílicas son no conductoras y tienden a tener cargas electrostáticas en sus superficies que atraen la suciedad. Se ha sugerido un enmarcado protector como una buena manera de excluir la suciedad.

Remover la capa sucia de la superficie parece ser más fácil cuando se trata de una pintura barnizada. Desafortunadamente, es problemático barnizar una pintura acrílica porque la pintura acrílica seca es soluble en los solventes que se usan para la elaboración de la mayoría de las soluciones de resina. Limpiar una emulsión de pintura sin barniz es también problemático porque el agua puede remover los aditivos solubles en agua y puede hacer la interconexión pigmento/polimero-aglutinante menos íntima, causando que los colores aparezcan menos saturados. La limpieza puede también hinchar los aditivos espesantes, alterando la capa de pintura. Actualmente no existe una solución completamente aceptable para la limpieza de la pintura acrílica.

Sensibilidad al calor

La pintura acrílica se vuelve blanda en temperaturas de alrededor de 60 C. Esta sensibilidad al calor indica que el uso de la mesa caliente o de cualquier fuente de calor para realizar un rentelado es imposible. El rentelado se usa en conservación para aplicar un soporte de tela adicional a la estructura envejecida de la pintura. Comúnmente, envuelve el uso de calor, vacío (presión negativa) y solvente (en conjunto con adhesivo y adhesión). Para lograr el proceso con éxito, son necesarias temperaturas de más de 60 C. Los métodos de rentelado que envuelvan calor, vacío y solventes, causarán que la pintura acrílica se deforme. Los brochazos únicos del artista y el empaste (acumulación más gruesa de pintura) se aplanarán resultando en una pérdida del valor estético y monetario.

Sensibilidad a la presión

La capa blanda formada por la pintura acrílica se gasta fácilmente o se abolla tan sólo con la presión de un dedo. Este tipo de daño puede arruinar la naturaleza de una pintura abstracta grande, la cual debe exponer una superficie perfecta.


Sensibilidad a la solubilidad

La pintura acrílica se ve afectada por el uso de los solventes de uso más común. Por ejemplo, el xileno, un solvente suave usado a menudo en conservación para remover el barniz, puede ablandar la pintura de emulsión acrílica. El Magna (un solvente usado para las resinas acrílicas), es inmediatamente soluble en la mayoría de solventes con excepción del agua y el metanol.

Pinturas acrílicas y barnizado

Tradicionalmente, los barnices proveen a la superficie de una protección contra la abrasión, el polvo y la suciedad. También proveen saturación a la pintura que cubren. Existen inquietudes acerca de si se debe o no barnizar las pinturas acrílicas. Muchos artistas insisten en que sus pinturas acrílicas no se barnicen. El barnizado de pinturas acrílicas presenta varios problemas: 1) Los barnices propios de la resina acrílica tienen una solubilidad similar a aquéllos de la pintura acrílica. Para su remoción se necesita emplear solventes que podrían dañar la capa de pintura. 2) Los barnices naturales tradicionales, como el Damar, se vuelven amarillos con el tiempo y el solvente que se utiliza para su remoción, puede disolver o ablandar la capa de pintura acrílica. Un barniz soluble al agua puede constituir la respuesta al problema. Este es un tema que merece la atención de los fabricantes.

Crecimiento de hongos

Se ha notado que la pintura acrílica es propicia para el crecimiento de hongos, lo cual se ha convertido en una preocupación creciente entre artistas y coleccionistas. Desafortunadamente, no existe un tratamiento ideal que no cause algún grado de daño a la pintura original. Los hongos tienden a aparecer cuando el nivel de humedad y temperatura aumentan. El mejor cuidado es la prevención.

Desvanecimiento de colores

Existen en el mercado una gran variedad de pinturas acrílicas para uso del artista, de diferentes calidades. Las pinturas de menor calidad tienden a contener colorantes más baratos que se desvanecen fácilmente bajo la luz ultravioleta. Así, el desvanecimiento de colores, que cambia el alcance tonal de la pintura, se puede deber a la naturaleza intrínseca de los materiales y no es posible contrarrestarlo con la conservación.

Resumen

Las pinturas de emulsión acrílica tienen características únicas, las cuales requieren de un diligente cuidado preventivo. Sus blandas capas de pintura atraen y retienen la suciedad y son difíciles de limpiar; el barnizado no representa una solución ideal. Es importante mantener las pinturas acrílicas en un ambiente libre de polvo para reducir el depósito de suciedad. Es también importante mantener la temperatura de exposición o almacenamiento, a un nivel más bajo que la temperatura ambiente normal para reducir un mayor ablandamiento de la capa de pintura. Una manera posible de excluir el polvo de la superficie de la pintura es hacer un enmarcado protector. Será necesario aceptar que, a medida que el tiempo pasa, las pinturas acrílicas experimentan algunos cambios visuales debido al depósito de suciedad, y que la remoción de suciedad también puede causar un cambio visual.

Documento preparado por Jia-sun Tsang, Conservador de Pinturas